A los 15 meses muchas familias llegan a la consulta con una duda muy concreta: qué vacuna corresponde ahora y si habrá que administrar más de una. En España, la cita suele centrarse en la primera dosis frente a la varicela, aunque el calendario puede añadir otras vacunas según la comunidad autónoma y el historial del niño. Aquí explico qué esperar, cómo preparar la visita y qué hacer si alguna dosis se ha retrasado.
Lo esencial para la cita de los 15 meses
- Varicela: la primera dosis se administra habitualmente a los 15 meses.
- Segunda dosis: suele estar prevista entre los 3 y 4 años.
- Diferencias territoriales: algunas comunidades añaden el refuerzo frente al meningococo B en esta visita.
- Reacciones esperables: dolor local, irritabilidad, fiebre o una erupción leve.
- Retrasos: normalmente no obligan a empezar de nuevo el esquema.
Qué se administra a los 15 meses en España
Según el calendario común recomendado para 2026, la vacuna que corresponde de forma general a esta edad es la primera dosis frente a la varicela. Se trata de una vacuna viva atenuada, es decir, contiene una forma debilitada del virus que enseña al sistema inmunitario a reconocerlo sin provocar la enfermedad en niños sanos.
| Vacuna | Pauta habitual | Qué conviene saber |
|---|---|---|
| Varicela | Primera dosis a los 15 meses | La segunda se administra normalmente entre los 3 y 4 años. |
| Meningococo B | Depende de la comunidad autónoma | Algunas regiones programan un refuerzo a los 15 meses. |
| Triple vírica | Primera dosis a los 12 meses | La segunda suele administrarse entre los 3 y 4 años, no a los 15 meses. |
La diferencia territorial explica buena parte de la confusión. Por ejemplo, Andalucía incluye el refuerzo del meningococo B a los 15 meses, junto con la vacuna de la varicela. En otras comunidades puede utilizarse otra pauta, por lo que la cartilla y el centro de salud tienen la última palabra.
La vacuna triple vírica protege frente al sarampión, la rubéola y la parotiditis. Aunque algunas familias esperan encontrarla en la cita de los 15 meses, en el calendario común la primera dosis se coloca a los 12 meses.
Por qué la varicela aparece en esta etapa
La varicela suele ser leve, pero no siempre. Puede causar fiebre, lesiones muy pruriginosas y, en algunos niños, complicaciones como infecciones bacterianas de la piel, neumonía o afectación neurológica. La inmunización busca reducir tanto la probabilidad de enfermar como la gravedad del cuadro.
La primera dosis a los 15 meses no cierra la pauta. La protección mejora al completar la segunda dosis, prevista habitualmente entre los 3 y 4 años. Yo insistiría especialmente en este punto porque es frecuente que una familia recuerde la primera vacuna y dé por terminado el proceso.
El Ministerio de Sanidad indica que la pauta infantil consta de dos dosis. La edad exacta de la segunda puede variar ligeramente según el programa autonómico, pero no conviene posponerla indefinidamente sin consultarlo con pediatría.
Qué reacciones puede causar y cómo cuidar al niño
Después de la vacunación pueden aparecer dolor, enrojecimiento o hinchazón en la zona del pinchazo. También son posibles la irritabilidad, la fiebre o una erupción leve parecida a la varicela. Estas reacciones suelen ser transitorias y no significan que el niño esté desarrollando la enfermedad de forma habitual.
Para ese día recomiendo ropa cómoda, ofrecer líquidos con frecuencia y mantener las actividades normales si el niño se encuentra bien. No suele ser necesario dar paracetamol o ibuprofeno antes de la vacuna como prevención; si aparece fiebre o dolor importante, la familia debe seguir la pauta indicada por el profesional sanitario.
Cuándo pedir ayuda médica
Hay que buscar atención urgente si aparecen dificultad para respirar, hinchazón de la cara, desmayo, convulsiones o un empeoramiento brusco. También conviene llamar al centro de salud si la fiebre es alta o persistente, el niño rechaza líquidos, moja claramente menos pañales o presenta un estado general preocupante.
La mayoría de los niños pasa la cita sin problemas relevantes. Aun así, prefiero que las familias sepan diferenciar una reacción local esperable de una señal que requiere valoración, porque esa claridad evita tanto alarmas innecesarias como esperas excesivas.
Qué hacer si la dosis se retrasa
Un retraso de unas semanas no significa que haya que empezar desde cero. En general, las dosis válidamente administradas siguen contando, y el profesional adapta el calendario según la edad, las vacunas recibidas y los intervalos mínimos entre ellas.
Lo más útil es llevar a la consulta la cartilla o el registro electrónico de vacunación. Si faltan documentos, el centro puede revisar la información disponible y proponer una pauta de rescate. No conviene repetir una dosis por cuenta propia ni decidir los intervalos basándose solo en la memoria.
Lee también: Sudamina en bebés - Alivia la irritación y evita errores
Situaciones que pueden cambiar la pauta
- Una reacción alérgica grave después de una dosis anterior.
- Inmunodeficiencia o tratamientos que reduzcan las defensas.
- Una enfermedad aguda moderada o grave con fiebre.
- Antecedentes confirmados de varicela o vacunación previa.
- Recepción reciente de determinados productos sanguíneos.
Un catarro leve sin fiebre importante no suele impedir la vacunación, pero la decisión corresponde al equipo que explora al niño. La vacuna frente a la varicela está contraindicada en personas inmunodeprimidas, así que cualquier tratamiento o diagnóstico relevante debe comunicarse antes de la inyección.
Cómo preparar la visita de los 15 meses
Antes de salir de casa, revisaría tres cosas: la cartilla, las dosis anteriores y la comunidad autónoma donde está empadronado el niño. Esa comprobación permite anticipar si la visita incluye solo varicela o también un refuerzo de meningococo B.
- Comprueba que el niño no tenga fiebre ni un empeoramiento reciente.
- Anota los medicamentos habituales y las alergias conocidas.
- Pregunta qué vacuna se administrará y cuál será la siguiente fecha importante.
- Planifica una tarde tranquila, sin actividades exigentes inmediatamente después.
- Conserva el registro actualizado tras la vacunación.
Administrar varias vacunas en la misma visita puede ser correcto cuando está indicado. No reduce la eficacia por el hecho de recibirlas juntas, y evita desplazamientos innecesarios. La enfermera o el pediatra decidirán el número de inyecciones, la zona de administración y cualquier intervalo especial que deba respetarse.
La cita de los 15 meses también ayuda a ordenar el calendario
La respuesta corta es sencilla: en España, la visita de esta edad se dedica principalmente a la primera dosis contra la varicela. Dependiendo de la comunidad autónoma, puede incluir además el refuerzo del meningococo B u otra actualización pendiente.
Mi recomendación práctica es no quedarse solo con el nombre de la vacuna. Conviene salir de la consulta sabiendo qué se ha administrado, qué reacciones son normales y cuál es la próxima dosis. Esa pequeña revisión convierte una cita rutinaria en una buena oportunidad para mantener toda la protección infantil al día.